Llovió, trono, relampagueo, truenos y centellas, tsunamis, inundaciones...
Muchas veces te caíste de nuestro barquito pero ahí estaba yo, perpetua e inmutable
lista para arrojarte el salvavidas de mi eterna y ciega devoción.
Y gracias al cielo que lo hice, porque a la final valió la pena -mas que nada valió la pena- estar solos y separados por un mar
que no dejaba de arrojar su furia contra nosotros...
tener frió y no poder buscar calor sin lastimarnos el uno al otro -nos lastimamos el uno al otro-
ahogarnos un par de veces en un torbellino salado...
de ese que te quema la garganta con la frustración
para luego darnos respiración de boca a boca -boca, boca, oh tu boca mía-
No queríamos naufragar, yo no te iba a dejar...
Yo no te deje y ahora aquí estamos como quien dice "navegando las olas", amándonos lento mientras yo,
espero la próxima tormenta
Muchas veces te caíste de nuestro barquito pero ahí estaba yo, perpetua e inmutable
lista para arrojarte el salvavidas de mi eterna y ciega devoción.
Y gracias al cielo que lo hice, porque a la final valió la pena -mas que nada valió la pena- estar solos y separados por un mar
que no dejaba de arrojar su furia contra nosotros...
tener frió y no poder buscar calor sin lastimarnos el uno al otro -nos lastimamos el uno al otro-
ahogarnos un par de veces en un torbellino salado...
de ese que te quema la garganta con la frustración
para luego darnos respiración de boca a boca -boca, boca, oh tu boca mía-
No queríamos naufragar, yo no te iba a dejar...
Yo no te deje y ahora aquí estamos como quien dice "navegando las olas", amándonos lento mientras yo,
espero la próxima tormenta


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada